Respuesta corta: El síndrome de burnout es un colapso físico y emocional provocado por el exceso de carga laboral y de estrés. En programadores se nota en falta de motivación, menos concentración, irritabilidad, aislamiento y ansiedad al empezar la semana. Para afrontarlo conviene pedir ayuda a un especialista, poner límites, planificar pocas tareas diarias, dormir 8 horas, hacer ejercicio y tomar pausas.
¿Te ha sucedido que comienzas la semana y ya deseas terminarla? O peor aún, ¿te ha pasado que cada código que te piden programar te parece una tortura? Si esto te ha pasado, seguramente te has preguntado: ¿qué me pasa y por qué ya no amo programar tanto como antes?

La respuesta a esto es sencilla, puedes estar sufriendo el Síndrome de Burnout, pero te preguntarás ¿qué es eso?
Este síndrome no es más que un colapso físico y emocional que sufren las personas debido a exceso de carga laboral y de estrés. Es un síndrome que no solo te afecta a nivel laboral, sino que también te satura a nivel personal, te hace dudar de ti mismo, tener problemas con tu autoestima y sin duda, te genera un sentimiento de insatisfacción increíble y lo peor es que, nada te calma, ¿te sientes identificado?
En el caso de los programadores, el Síndrome de Burnout es muy común, ya que, suelen trabajar homeoffice, por lo que se sienten solos, pasan largas jornadas laborales frente a las computadoras, inclusive de madrugada y además, suelen tener sobre sus hombros un gran peso, pues muchas de las solicitudes que les hacen tienen gran complejidad y son de mucha importancia para las empresas a las cuales les trabajan.
Ahora bien ¿Cómo puedes identificar si estás sufriendo de este síndrome o no?

A continuación, vamos a dejarte algunos de los síntomas más comunes, para que te auto-evalúes y puedas tomar acciones al respecto:
- Falta de motivación y pasión por el código: Si cada vez que abrías tu código te emocionabas y te sentías ansioso por ver el resultado final y ahora solo te agobia, este es uno de los principales síntomas.
- Disminución de la concentración: Sientes que tu mente divaga, no puedes centrarte en una sola tarea, hasta el paso de una mosca te distrae, eso es un claro síntoma del Síndrome de Burnout.
- Emociones apagadas: No disfrutas de nada de lo que haces, desde programar hasta una salida al teatro con tus amigos. Cuando ocurre esto, preocúpate porque ya está afectando también tu vida personal ¡No te permitas llegar hasta este punto!
- Inconformidad permanente: Sientes que no estás logrando nada, aunque en el fondo sabes que sí, cumples tus metas a nivel laboral, pero no te generan emociones positivas, actúas como que todo te da igual, nada te hace verdaderamente feliz.
- Irritabilidad: Todo, absolutamente todo te molesta, cualquier mínima petición que te haga tu jefe/a, así sea algo pequeño te genera incomodidad. No tienes tolerancia a nada, en especial a los cambios, lo único que quieres es botar la PC por la ventana.

